Viaje a Mt. Cook

7 y 8 de Marzo

Antes de Comenzar nuestra nueva aventura, que nos llevaria mas o menos 1 mes, nos quedaba una cosa por hacer: Ver a Salmonela Dub en directo en Sol Square. Fue un concierto bastante chulo en una plaza muy pequenha pero con mucho, mucho ambiente y encanto. Empezaron a las cinco de la tarde, y en cuanto terminaron cogimos el coche y nos marchamos.

Salimos de Christchurch deseando estrenar nuestro nuevo coche. Queriamos ir a Lake Tekapo de camino a Mt Cook puesto que nos habian dicho que era precioso. No obstante se nos hizo muy tarde y decidimos quedarnos a dormir alli. Ocultamos el coche tras unos arboles en la orilla del lago Tekapo y nos fuimos a dormir casi a medianoche.

A la manhana siguiente nos dimos cuenta de donde estabamos: ¡Era impresionantemente bonito! ¡El lago era tan grande que tenia olas! El agua era tan cristalina que te daban ganas de beberte el lago entero. Sacamos nuestra caja de supervivencia (una caja con 25 litros llena de latas, pasta... comida en general) y nuestra neverita portatil (cedida por Laura y Tracy) y desayunamos en la orilla. Al rato salimos en direccion a Mt. Cook, el pico mas alto de Nueva Zelanda.

El viaje transcurrio sin percances entre paisajes de ensuenho mientras nos turnabamos el Ukelele y el volante del poderoso Mazda. Nuestras caras cambiaron cuando al salir de una curva divisamos el lago Pukaki: Se nos desencajo la mandibula y el corazon se nos subio a la garganta... la imagen era sobrecogedora.

Ante nosotros teniamos, en un dia soleado, un lago opaco de color turquesa con unas olas dignas del oceano mas fiero. El lago Pukaki es sin duda uno de los mas hermosos que hemos visto. Tiene ese color porque alli se vierte el agua que baja de algunos de los 14 glaciares que hay al rededor del Mt. Cook. Simplemente impresionante.

Bajamos del coche para tomar unas fotos y difrutar del lago y del paisaje y seguimos nuestro camino.

Fotos: Lake Pukaki (su color turquesa y sus olas), Lake Tekapo (lo que se veia desde donde dormimos con el coche), Lake Pukaki entre los Arboles

Vuelta a Christchurch

27-7 de Marzo

Nos despedimos de los Rongolians y nos llevamos con nosotros ha Alfredo y a Glynn.

De camino pasamos por Greymouth, las Pankake Rocks (una formación rocosas cuyo origen todavía no se explican los científicos) y atravesamos Arthurs pass para llegar a Castlle Hill, santuario de escaladores y lugar sagrado de para los Maoris. Por cierto, es donde se rodo Narnya. La sensación es como la de estar en Stone Hedge .Mientras Glynn se pone a hacer no seque con un péndulo subido en una piedra….

Por el camino Glynn nos da una explicación sobre las plantas autóctonas : El Horopito o Pepperplant, funciona como antiséptico, pero pica que no veas!!! La Kawakawa,tomada en infusión es buena para el aparato digestivo. El Rimu y la Rata….
Al día siguiente despedimos a Glynn y nos vamos a Akaroa, una serie de cráteres inundados por los entrantes de mar. Nada que ver con los paisajes de la West Coast.
A la vuelta paramos en un bar para tomarnos una cerveza y casi la tenemos con unos paletos del lugar.

Alfredo nos cuenta una historia de como en su pueblo saben que va a llover cuando las vacas se tumban en el prado, pero aquí esta diluviando y están todas de pie…
Un día mas tarde nos despedimos de este curioso personaje y nos pasamos los tres siguientes buscando coche como locos.

Los vendedores son al más puro estilo americano salen a recibirte agarrándose el cinturón de hebilla y te intentan vender hasta a su abuela.
No nos fiamos un pelo y acabamos en Turners, un negocio de compra-venta de coches emplazado en una nave industrial. Fichamos un par de cohes que nos interesan, los probamos .

Al día siguiente vamos a la subasta. El regidor habla a toda pastilla y no entendemos ni papa, nos entra la risa tonta porque la gente apuesta por los coches haciendo muecas y gestos como si estuviesen comprando ganado.

Resultado: Apostamos y perdimos, pero fue toda una experiencia.

Ese mismo día conocemos a dos alemanas que vendían su coche, veinticuatro horas después el coche era nuestro.

Un Mazda MPV V6 18 válvulas de1991 con 179.000 km, por 2000 dólares kiwis (800 euros justos).

Nada más estrenarlo la ventana del pasajero revienta en un semáforo al intentar abrir la puerta en pleno centro de la ciudad, todo un espectáculo. Salimos quemando rueda….

Un día y trescientos dólares después nos marchamos rumbo al Sur…

Fotos: Kawakawa, Horopito, V6 Power, Los Jinetes del V6, Motor (Esta es pa ti Yuso), Rata, Pancake Rocks, Tracy el Ciclista Curioso, Miguel y Glynn en Castle Hill, Carlos en Castle Hill, Glynn y Alfredo en Castle Hill, El camino a Castle Hill, Carlos frente a la Biblioteca y el Espigón de Christchurch.

De Vuelta en Rongo

23-26 Febrero

Pronto decubrimos quien era Ben realmente. Ademas de ser monitor de Kayak (licenciado en deportes de aventura... cosas de americanos) y de emplearse esporadicamente a la construccion de edificios de madera para ganar dinerito rapido, era entrenador de “combatives”. Trabajaba para una de esas empresas que se dedican a entrenar a ex-marines y policias para mandarlos a Afganistan e Irak. Utilizan fuego real y ensenhan tecnicas de combate extremadamente agresivas... hasta los marines salen llorando de los entrenamientos... o con conmociones y contusiones graves... Vaya, una animalada.

Nos conto que en clases de espanhol le llamaban Alfredo, asi que decidimos cambiarle el nombre: a partir de ahora Ben seria Alfredo.

Mientras nos recuperabamos de las picaduras de las odiosas Sandflies conocimos a un monton de gente en el Rongo. El subidon de endorfinas que te da despues de estar 6 dias andando sin parar por la selva solo se cura con un buen filete de vaca neozelandesa y el contacto con otras personas. Ademas el ambiente hippy del backpackers ayudaba mucho a la socializacion. Nos encontramos con “viejos” amigos como Hans y Bryan pero tambien hicimos muchos nuevos como Glynn, un homeopata de Auckland. Vaya personaje, era duenho de una tienda de medicina alternativa en su ciudad y... bueno ya os contaremos mas cosas de el en otro momento.

Hubert era un polaco que tambien estaba haciendoWoff en Rongo... estaba completamente loco pero nos cogio bastante carinho... eso si era bastante, bastante, muy peligroso... En serio, estaba loco, loco y no precisamente en el buen sentido, era agresivo e impulsivo.

Esos dias estuvimos haciendo pequenas excursiones de dia:

Hicimos el Zig-Zag track que te llevaba a lo alto de una montanha, donde se ubicaba el antiguo cementerio del pueblo, desde la cual se divisaba todo Karamea. Alli arriba Alfredo nos ensenho algunas llaves y maniobras de autodefensa... ¡ja,ja! ¡destructivas!

Tambien hicimos una ruta por el bosque y visitamos 3 cuevas muy chulas (Cavern cave, Miners cave y Tunnel cave). Nos pudimos haber metido en un lio en aquella ocasion: Nos dijeron que una de las cuevas se podia atravesar y salir por el otro lado (Tunnel cave) pero nosotros (Alfredo, Miguel y Carlos) llegamos primero a Miners cave e intentamos atravesarla... Tendrias que haberlo visto, agazapados al fondo de la cueva (no cabiamos apenas) mientras Miguel se metia por un agujerito, que parecia Gollum... en fin una locura. En cualquier caso todo salio bien y pudimos disfrutar de los Glow Worms que iluminaban, como estrellas en la noche, esas preciosas cuevas.

A los que les guste el Senhor de los Anillos: ¡Visitamos el Arco de Moria, la puerta de entrada a la ciudad de los enanos! No hay palabras para describir lo bonito que era.

Asi pues la despedida del Rongo fue algo sentido. Sin duda conocimos a un monton de gente muy simpatica e interesante a la vuelta del Heaphy track pero no queremos aburrir a los lectores (santisimos, amados y pacientes lectores) hablando de la vida de cada uno de ell@s.

Fotos: Miguel y Alfredo a los pies de un Rimu, Rongo Station Radio

Heaphy Track

Al día siguiente vuelta a caminar, seguimos rio arriba cruzando puentes colgantes y dejamos atrás la playa para volver a internarnos en el bosque. Comienza la cuesta arriba, se hace duro pero el ritmo no baja, camina,camina….

En nuestro camino se cruzan Robins, Fantails y un Ruru (Búho Negro en busca de presas fáciles, muy difícil de ver a plena luz del porque son bastante esquivos).
Legamos al segundo Hut. En el interior nos esperan Bryan Y Hans. Nos pasamos la tarde conversando.

Hans es un hombre de setenta y cinco, fontanero retirado y austriaco. Llego a mediados de los sesenta a la isla, después de recorrerse más 15.000km por Australia en una BMW S6 por caminos de tierra y durmiendo al raso. El Heaphy es el último de los caminos que le queda para completar su palmarés y encima nos dice que es un caminito para viejecillas y que por eso lo quería evitar hasta el último momento, no te digo….

Bryan, sesenta y pocos, hombre de negocios retirado que en su juventud trabajaba en un matadero de ovejas cortando orejas y metiendo la lana en unas cubetas gigantes de agua hirviendo mientras se dedicaba a pegar sustos a sus colegas poniéndose las desnaturalizadas calaveras de las ovejas en la cabeza. Todo un detallista a la hora de contar historias….

Al día siguiente dejamos atrás la cima del bosque para adentrarnos en un nuevo valle, ya no hay quien nos pare. Como vamos en sentido contrario a todo el mundo la gente empieza a hablar de nosotros, nos llaman los “Speedy Spaniards”.

Niebla, lluvia y bosque inundados por la niebla y ríos desbordados, Llegamos en un santiamén. En el camino nos cruzamos con la Kiwi Crew , un grupo de científicos locos envueltos en trajes reflectantes, incluidos dos perros entrenados para detectar kiwis con sus correspondientes uniformes. Su misión; medir la población de la zona cada lustro.

No hay luna, la noche es cerradísima fuera del hut no puedes verte ni las y manos así que nos vamos a dormir.

No para de llover y en pleno duermevela nos despertamos de sopetón, unas luces blancas nos rodean,(lo mas parecido a un capitulo de Expediente X). Se escuchan gritos en mitad de la noche.

Un minuto más tarde entra un barbudo pelirrojo en traje rojo gritando. Queréis ver un kiwi?

Saltamos de la cama y salimos fuera. Clase magistral de quince minutos sobre los kiwis, no hay palabras. Resultado: unas plumas de kiwi de regalo. (los pobres pierden plumas cuando se estresan… )

Al día siguiente deshacemos el camino andado y volvemos hacia atrás porque si acabamos el camino nos espera un viaje de siete horas en bus subiendo y bajando carreteras. Preferimos ir a pie. En el Heaphy ya nos conoce todo el mundo y les corroe la envidia por el asunto del kiwi.

Al final del trayecto conocemos a Ben un americano de de Virginia monitor de canoas y monotonico en su discurso.

Volvemos al Rongo, nos morimos por una ducha y un buen filete!!!!!!

Fotos: Búho, Carlos y el mundo, Uno de tantos lagos, Rimu.

Heaphy Track: Principio (98 Km)

18-23 Febrero

Son las 08:00 am y ya estamos en la cocina preparando el maxi desayuno a base de huevos revueltos, baked beans, zumo de naranja, queso, galletas de chocolate, plátanos, infusiones varias, pan con aceite y yogur de fresa. Sabemos la que nos viene encima…

Hemos intentado no madrugar en exceso con el único fin de evitar tener que encontrarnos de nuevo con el psicópata de Eduard.

Entre bocado y bocado oímos como se abre la puerta del salón y vemos pasar una sombra, es Ed. Buenas días chicos! , (evitamos cualquier tipo de conversación engullendo el desayuno como posesos). Parece que se da cuenta y se va no sin antes advertirnos de que espera que le recojamos si le vemos de camino al bosque…
Una hora después estamos llegando a Kohaihai, punto de partida del Heaphy. Sin más dilación nos ponemos a caminar, bolsas de compra en mano y el saco de dormir enganchado con unos plásticos en nuestras mochilas de colegio. Como podéis comprobar íbamos muy preparados….

No llevamos ni quince minutos y ya estamos mataos!! Es lo que tiene improvisar. Para nuestra grata sorpresa nos volvemos a encontrar con nuestro amigo bipolar, como si no hubiese suficiente monte en nueva Zelanda...

Nada de descanso, ha caminar!!! Empezamos a cruzar el bosque de helechos y tras un par de horas de intenso calor llegamos a las playas de la costa. Caminar por la arena se hace pesado pero las vistas son espectaculares, parece que estamos solos. Las playas dan paso a las palmeras ,chicharras y unas cajas de madera a la orilla del camino que resultan ser trampas para possums. La población estimada de possums se encuentra entorno a lo ochenta millones, para que os hagáis una idea.

El calor y la humedad empiezan a ser un estorbo, sobretodo porque con las bolsas de la compra no puedes secarte el sudor de la frente a no ser que pares y las dejes en el suelo, pero no queremos perder el ritmo.

Llegamos a campo abierto, nos empezamos a distanciar de la costa. De repente empiezan a saltar a los lados del camino unos saltamontes del tamaño de un cepillo de dientes. Carlos va en cabeza y claro, podéis imaginaros a quien le caen todos encima…salimos corriendo como en la escena de los velociraptors de “Parque Jurasico”, la escena es ridícula… Yo me tengo que quitar literalmente bichejo de la boca y os lo digo; La sensación de tener unas alas moviéndose en tu boca no es muy placentera…

Son las dos de la tarde y hacemos una paradita para comer. Adivinad quien aparece de entre la maleza…

La parada para comer se convierte en cinco minutos de de bocata y a correr. Atrás queda Ed maldiciendo a una curiosa weka.

Llegamos al primer Hut. Menos de seis horasy casi 17km, tiempo record!! El emplazamiento es precioso: A la derecha el estuario del rio, en frente el mar y a nuestras espaldas el bosque de helechos.

Soltamos bolsas y plásticos varios y nos vamos directos a pegarnos un chapuzón en el rio, craso error.

La Isla seria perfecta salvo por una mosquita que cuando pica hace que te arda la piel. Malditas Sandflies, no os podéis ni imaginar lo que es pasarse la noche entera rascándose las picaduras de las manos piernas y cabeza, La primera noche conté unas noventa picaduras, no exagero. El picor te dura una semana, haceros a la idea.
Llega la hora de la cena y para nuestra sorpresa nosdamos cuenta deque no hemos dejado la mitad de la comida en la mesa de la cocina del Rongo, todo por evitar al American Psycho, estupendo...

Fotos: Sanfly, Saltamontes, Possum, Coru (Brote de Ponga), Mapa del Heaphy Track

Rongo Backpackers

15-16 Febrero

El sol ya se habia puesto cuando llegamos Karamea, una pequena aldea al Norte de la Costa Oeste, alli donde termina la carretera y empieza una impenetrable selva. Efectivamente no habia cobertura y encontrar un telefono no resulto sencillo. Para variar llegamos con hambre, mucha hambre, pero aqui cierran todos los supermercados y bares antes de la hora de la cena... Menos mal que llevabamos un monton de fruta con nosotros y tuvimos algo que meternos a la boca. Bien cierto es que llevabamos comiendo unicamente frutas y verduras desde que llegamos a Nueva Zelanda y que no resulto un bocado muy apetecible en ese momento.

Rongo (Paz en Maori) es el nombre del backpackers al que llegamos... un lugar al que merece la pena dedicar unas lineas en este, nuestro humilde blog. Seguro que todos podreis imaginar una comuna hippy, pues este sitio era mo mas parecido a ello. El edificio era una antigua maternidad trasformada en albergue. Estaba pintado de todos los colores del arco iris, con dibujos llamativos, lleno de pinturas sicodelicas y como no reinaba ese espiritu de “tolerancia-intolerancia”. Teinia su huerta (por supuesto), sus gallinas, su sala de cine, un monton de pianos rotos y su radio independiente (en la que podia participar cualquiera con su musica, su programa, concierto o lo que fuera)...

Paul era el hippy corporativista que regentaba aquello. Un australiano, que fue critico de arte en Tokio, que no con poco morro se habia exiliado al lugar mas recondito del mundo para dedicarse a lo que mas le gustaba. Al poco descubrimos que era el propietario de casi todos los negocios de Karamea y que pretendia seguir ampliado su imperio; Rongo solo era parte de un proyecto mas amplio.

Cuando llegamos nos sorprendio el hecho de que hubiera una legion de jovenes franceses trabajando en aquel lugar (a cambio de alojamiento, se llama Woff)... Solo uno era capaz de hablar en ingles y hacer su trabajo. Los demas no se sabe muy bien que hacian alli, eran una especie de parasitos antisociales.

Sin duda hubo un personaje alojado en aquel lugar que nos llamo especialmente la atencion. Antes de hablar con el ya resultaba extrano, pero tras una corta pero reveladora conversacion... ¡daba miedo! Se llamaba Eduard, un Ameriacano de mas de 40 anos que habia dejado su medicacion... si, si, su medicacion. Ni su familia ni sus amigos lo apoyaba en esta decision (como en tantas otras). Era un Maniacodepresivo bastante agresivo, que no dudaba en sacar su cuchillo ante cualquier circunstancia que le resultara extrana. Lo cierto es que le caimos en gracia y se abrio a nosotros... debe ser que sabemos escuchar a la gente...

En fin, pasamos alli un par de noches antes de comenzar el Heaphy Track, uno de los Great Walks de Nueva Zelanda. Conseguimos comernos unos filetes ¡por fin! y visitamos el lago Hanlon, un bonito rincon cerca de Karamea.

Fotos: Rongo, Rongo, Lake Hanlon

Rumbo a Karamea

Lunes 16 de Febrero

Levanta Carlos!!

Son las 07:45 am y nuestros nuevos amigos llevan casi una hora despiertos recogiendo la casa (claro, como a las ocho de la tarde ya están abrochándose los botones de la camisa del pijama...). En fin, gran desayuno, hacemos los macutos y nos despedimos agradeciendo la hospitalidad recibida.

Primera parada en la Nine Mile Beach y Cape Foulwind. Es el momento ideal para ver a los leones marinos y a sus crías bañándose en las piscinas naturales de roca volcánica. Aquí el Sol no se anda con tonterías y hoy pega fuerte (Nueva Zelanda es el país con mayor índice de cáncer de melanoma del mundo, por encima incluso de Australia).

En nuestro camino nos cruzamos con una manada de caballos salvajes, a un lado el mar y al otro el perfil escarpado de los Alpes, no hay palabras.

De nuevo en “nuestro coche” (gracias por el préstamo Tracy y Laura!!) nos ponemos rumbo al Norte siguiendo la costa rumbo a Karamea. A medio camino hacemos una paradita en Little Wanganui para conocer Charming Creek, una vieja mina de carbón.

¿Os acordáis de la escena de la persecución por la minas en Indiana Jones y el Templo Maldito? Pues no hay mejor forma de imaginarse lo que vimos aquel día. Para completar el cuadro solo nos faltaban Tapón, un elefante y la rubia de turno gritando “Indiiiiiii!!!!......”

Tras más de tres horas de ascensión siguiendo la vieja vía del tren, cruzando bosques, cascadas de agua cristalina, cuevas y puentes colgantes, por fin llegamos a lo más alto del valle. Una extraña sensación nos invade... ¿Qué será?

Es el Silencio. Ni un solo ruido a nuestro alrededor y por alguna extraña razón nos invade la extraña sensación de que realmente estamos solos en la montaña, todo un lujo.
Nos sentamos a descansar y comer algo de fruta. El silencio se rompe cuando nos sentimos observados por unos ojos que se esconden en la maleza... Una Weka!!!

La Weka es algo así como una mezcla entre un Kiwi y una Gallina de corral, son curiosas y te la encuentras por toda la isla. Notamos un ruido a nuestras espaldas, nos giramos y vemos a un pequeño Robín intentando picotear una de nuestras peras, mientras su compañero nos distrae dando saltitos en una rama. Aquí los pájaros no tiene miedo al hombre y se acercan con descaro.

Comienza a caer el sol, decidimos dar media vuelta antes de que caiga la noche.

Seguimos la carretera del Mar de Tasmania, cruzamos un par de valles donde la maleza es tan basta y abruta que no permite ver ni el tronco de los árboles. Paramos a ver la puesta de sol y dos atrevidos Fantails comienzan a revolotear a nuestro lado sin el más mínimo de los miedos y eso que los tenemos al alcance de la mano....

Cuesta pensar que apenas nos hemos cruzado con dos granjas y una sola gasolinera desde que dejamos Little Wanganui, último que queremos es tener un reventón del motor o quedarnos sin gasolina...Al Rocky le falla el sistema eléctrico, la ventanilla, el cuentakilómetros y el reloj de la gasolina entre otras cosas.

¡!Por fin llegamos a Karamea!! Son casi las nueve y nos morimos de hambre. Directos al Rongo backpacker´s.

Fotos por Orden: Robin, Fantail, Weka, Cape Foulwind, Charming Creek: Cascada 1, Cascada 2, Bosque de Helechos, Tunel, Puente Colgante, Caballos Salvajes, Koru de una Ponga.